Las lentes de Orto-K se colocan antes de dormir y se retiran al despertar.
Durante el sueño, su geometría especial redistribuye con suavidad las capas más superficiales de la córnea (el epitelio), aplanando ligeramente su zona central. Este pequeño cambio óptico compensa la miopía y, en muchos casos, también pequeños astigmatismos.

